Estructura y funcionamiento del Sistema de Pensiones en Bolivia

Por Fundación Jubileo

Todo sistema de pensiones se basa, de manera indefectible, en un proceso de acumulación y des-acumulación. El denominador común a todos ellos  sin importar las diferencias que puedan tener- es que asumen un régimen financiero-actuarial, por medio del cual equiparan sus ingresos y egresos en el tiempo.

En todo este proceso, sin importar el régimen financiero-actuarial que se asuma, es de vital importancia tomar en cuenta las variaciones del valor del dinero en el tiempo (de ahí lo de financiero); pero, como no se conoce a ciencia cierta la expectativa y la probabilidad de vida de los asegurados, y por lo tanto no se tiene un periodo fijo de pago de prestaciones, ni se sabe si todos los pagos comprometidos se realizarán o no, también es vital incluir los factores de probabilidad y esperanza de vida (de ahí lo actuarial). De manera más específica, la equiparación implica que los activos reales y financieros (Reservas) que posea cada Fondo de Pensiones, sumados a los aportes y/o transferencias que recibirá el mismo (Valor Presente de Aportes Futuros), sea igual a las erogaciones por las prestaciones temporales o vitalicias que pagan y/o tienen comprometido pagar a todos sus asegurados y/o beneficiarios (Valor Presente de Prestaciones Futuras), a partir de cierta edad y/o el cumplimiento de ciertos requisitos Hay varios regímenes financiero-actuariales para lograr esta equivalencia, aunque los básicos son el de Reparto Simple (también denominado Reparto Puro) y el de Capitalización Individual; de la diversa combinación de las particularidades de ambos regímenes surgen los demás.

El de Reparto Simple consiste en que todos los aportes recibidos de los asegurados activos en una gestión serán utilizados/repartidos para cubrir las prestaciones que los asegurados pasivos recibirán en la siguiente gestión; no se invierte ni se constituye Reservas o, a lo sumo, se cuenta con una Reserva mínima de liquidez para contingencias. Con relación a la ecuación presentada en el Gráfico N° 2: la equivalencia en este tipo de regímenes se logra cuando el Valor Presente de Aportes Futuros es igual al Valor Presente de Prestaciones Futuras —esto teniendo en cuenta que las Reservas son igual a cero o son mínimas. En la antípoda de la modalidad de Reparto Puro está el régimen financiero-actuarial de Capitalización Individual. En este tipo de regímenes, los aportes de cada asegurado activo se acumulan en una cuenta de ahorro previsional individual, donde —por medio de la capitalización de intereses- se constituye una Reserva, también denominada Capital Acumulado, que se utiliza para financiar la pensión de vejez que el asegurado recibirá una vez cumpla con los requisitos para ello. Con relación a la ecuación de equivalencia del Grafico N° 2, en estos regímenes, el equilibrio se logra cuando el valor de las Reservas es igual al Valor Presente de Prestaciones Futuras; como el asegurado, una vez jubilado ya no realiza aportes, el Valor Presente de Aportes Futuros es igual a cero.

Junto a estos regímenes, denominados contributivos, están los sistemas no contributivos, cuyo régimen financiero- actuarial, como denota su denominación, no incluye los aportes de sus beneficiarios, sino el aporte del Estado; que provee los recursos necesarios para cubrir todos los beneficios comprometidos, constituyendo un Fondo con la cuota-parte o el total de uno o varios impuestos destinados para este fin. Esta particularidad no exime a los sistemas no contributivos de la obligación de mantener el equilibrio financiero-actuarial. Si se toma en cuenta que los beneficios que otorgan, por lo general, están previamente definidos, el equilibrio se alcanza de manera similar al que se logra en los sistemas de reparto: mientras más personas ingresen al grupo de beneficiarios mayor será el monto de dinero que tendrá que disponer o recaudar el Estado, y viceversa.

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