Saqueo silencioso: cómo se destruye el sistema previsional argentino
El gobierno de Javier Milei ejerce sin cesar violencia económica e institucional sobre las y los jubilados, que sufren todas las consecuencias de su cruel política económica.
Los golpea al imponer la caída del poder de compra de las jubilaciones y pensiones, en la atención a su salud destruyendo el PAMI (Programa de Atención Médica Integral), negando el suministro de medicamentos, robando contribuciones a la ANSES para financiar despidos con un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado por una ley de modernización laboral anticonstitucional, enfermándolos por las carencias resultantes, comenzando por alimentos y remedios, apaleándolos cuando reclaman.
Cabe resaltar que el indicador “Haber promedio” también incluye impactos derivados de medidas de política previsional y decisiones del Poder Judicial. Así, en el periodo de gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), el haber promedio no tuvo variaciones respecto del verificado en el de Cristina Kirchner (2011-2015), pero la movilidad muestra que los haberes de los beneficiarios sufrieron un deterioro del -8%, salvo en los casos que tuvieron compensaciones como el Programa Reparación Histórica (unos 200.000 casos con afectación relevante) y quienes cobraron reajustes derivados de sentencias judiciales (unos 30.000 casos al año). En el periodo de gobierno del Frente de Todos, el haber medio se redujo un 12% respecto del periodo anterior, aunque la caída en la movilidad fue mayor (19%). Allí lo que ocurrió se relaciona con el impulso del citado refuerzo previsional —vigente desde septiembre de 2022—. Este refuerzo morigeró la caída del haber de los beneficiarios con haber mínimo y cercano a él. Esto ocurrió en un contexto marcado por la pandemia, las derivaciones económicas de la guerra Rusia-Ucrania y la sequía.
Finalmente, en lo que va del gobierno de Javier Milei, el haber promedio cayó 23%, mientras que la movilidad lo hizo en un 31%. Morigeró tal caída el pago del refuerzo previsional y otros bonos que el Frente de Todos instrumentó en 21 de los 48 meses de su gobierno, determinándose una caída de la movilidad para el haber mínimo del -17%, sensiblemente menor a la del resto de los haberes.
Asimismo, la decisión del gobierno de La Libertad Avanza de congelar el “Refuerzo” en 70.000 pesos le imprime un sesgo regresivo adicional, pues la movilidad efectiva del haber mínimo desde marzo de 2024 a la fecha resulta menor a la movilidad del resto de los haberes.
En congruencia con el mencionado deterioro de los haberes, la evolución del gasto previsional también muestra una sensible caída.
En definitiva, la perversión afecta los derechos de las/los actuales y futuros jubilados al avanzar en la destrucción de la economía real de la que vivimos la inmensa mayoría, el poder adquisitivo de los salarios, la demanda de los consumidores que nos lleva durante este gobierno a la reducción de los empleadores registrados (24.437 empresas), a cientos de miles de despidos (337.813), a la precarización y la informalidad laboral.
De allí la consecuente caída de las contribuciones en las que se basa el sistema previsional: de los trabajadores, de los patrones, más impuestos coparticipables o asignados al tesoro nacional. Siendo así, en los últimos años, verifica una sensible caída del gasto del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) desde 7,8% del PIB en 2017 a 5,7% en 2025, y, con ello, de la suficiencia de las prestaciones (con un número de beneficiarios mayor en el 2025 que en el 2017).
Como ya dijimos, esta situación se agrava como consecuencia de las disposiciones de la anticonstitucional ley de modernización laboral, votada con escándalo por el Congreso. Entre ellas, las del mencionado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), para cuya constitución se sustraen el 1% (y hasta el 1,5%) de las remuneraciones tomadas para el SIPA en el caso de las grandes empresas, y el 2,5% (y hasta el 3%) en el caso de las MiPymes. Y se reducen en el mismo porcentaje que se aporta al FAL las contribuciones patronales que corresponden para el pago de jubilaciones y pensiones, que ahora se desvían para incentivar los despidos. Con estos fondos no sólo se pretende solventar indemnizaciones en cuotas, sino sobre todo constituir las bases de un fabuloso negocio financiero de administración privada, con una comisión del 1% para la entidad administradora, que a su vez determinará qué inversiones realiza con estos.
Y concurre al continuado desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) previsional, que a su vez se empeña en títulos públicos con el fin de pagar los vencimientos e intereses de la deuda pública.
Con el esquema de movilidad previsional vigente, derivado del decreto 274/2024 (ajuste por inflación con dos meses de atraso) y con un índice de precios desactualizado, es de prever que los salarios diferidos de los adultos mayores, hoy en mínimos históricos, continuarán en baja de seguir adelante esta política de desastre previsional. Es más, el gobierno ya está trabajando en cambiar el sistema de actualización de haberes para los nuevos jubilados y pensionados e incluso para aquellos que lograron el beneficio previsional con moratorias, como lo corrobora el Fondo Monetario Internacional, que insiste en una reforma regresiva. Y decimos bien salarios diferidos; esas son las jubilaciones para quienes aportaron su trabajo, registrados o no, en blanco o en negro, pues su esfuerzo en todos los casos se manifestó en producción de bienes y servicios.
La responsabilidad de las contribuciones a la seguridad social es del empleador, tanto las que corresponden a la empresa o contratante como las que se descuentan de los salarios. Y también es su responsabilidad el cumplimiento estricto de todas las obligaciones impositivas, pues con los altos niveles de evasión, elusión, precarización laboral y desempleo, se socavan las bases del sistema previsional. Ello no quiere decir que desconozcamos la grave situación de las empresas que generan empleo, que en una necesaria reforma tributaria progresiva necesitan recibir un trato tributario diferencial, sin afectar las contribuciones a la seguridad social, tal como sostenemos en nuestra propuesta “Para crecer sin dejar a nadie afuera”.
Leer más @nodal
