América Latina ante el envejecimiento poblacional: retos y soluciones

La población de personas mayores crece aceleradamente y América Latina envejece. La CEPAL estima que en 2024 vivían alrededor de 68 millones de personas de 65 años o más en América Latina y el Caribe, equivalente al 10.2 % del total.

Las predicciones indican que este grupo etario seguirá en aumento: en 2030, alcanzará los 82 millones ―el 11.9 % de la población regional― y, para 2050, será de 138 millones, equivalente al 18.9 %, según el informe Impactos económicos del envejecimiento en América Latina y el Caribe. A su vez, habrá un envejecimiento dentro de este segmento: mientras en 2025 los mayores de 80 correspondían al 13.3 por ciento de los mayores de 60, para 2050 llegarán al 20.3 por ciento.

Ante esta realidad, Latinoamérica ha ido incorporando mayores asistencias a las personas mayores, como el reciente aumento de las transferencias del programa Colombia Mayor para mujeres desde 70 y hombres desde 75 años.

Distintos países, niveles de envejecimiento y sistemas de protección

Los países se encuentran en distintos niveles de envejecimiento poblacional. Chile, Cuba, Costa Rica, Uruguay y Argentina enfrentan un mayor nivel; hay otros intermedios como Brasil y México, y países más jóvenes, como Haití. Asimismo, «hay mucha diversidad en cuanto a los sistemas de protección social y cómo gestionar para que la vida sea posible después de que uno termina de trabajar”, dice a DW Ariany da Silva, académica e investigadora de la Universidad Central de Chile.

«La heterogeneidad de los procesos demográficos de los países de América Latina ofrece una oportunidad importante», señala a DW Verónica Montes de Oca, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Junto con la experiencia de los países más envejecidos de la región, que iniciaron una serie de estrategias hace más de 20 años, Montes de Oca considera clave el conocimiento demográfico que entrega la CEPAL, así como los lineamientos del Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, de 2013, que debiera influir en la política pública hacia todos los grupos de población y en especial las personas mayores.

«Mientras la OMS impulsaba la idea de un envejecimiento activo y saludable en los 90, en América Latina estábamos pasando por momentos de redemocratización y de crisis económicas intensas. Recién en 2015 se hizo la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores», apunta Da Silva. A la fecha, 13 países latinoamericanos la han ratificado.

Cómo apoyan países latinoamericanos a sus ciudadanos mayores

Para hacer frente, los Estados han establecido leyes, políticas públicas y organismos dedicados a la vejez. En Brasil, este alcanza el rango de ministerio, con la Secretaría Nacional de Promoción y Defensa de los Derechos de las Personas Mayores. Entre las prioridades: bienestar económico, renta mínima garantizada y acceso a salud pública.

 

 

Leer más @laprensani