Colombia. Aumentar la edad de jubilación e igualarla entre hombres y mujeres: la propuesta del presidente de la Corte Suprema
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis, planteó la necesidad de abrir una discusión nacional para modificar los parámetros centrales del sistema pensional colombiano, incluyendo el incremento en la edad de jubilación y la unificación de este requisito entre hombres y mujeres. Según el magistrado, la combinación de transformaciones demográficas, altos índices de informalidad y limitaciones de caja exige adaptar las reglas de retiro para asegurar la sostenibilidad financiera del modelo en el mediano y largo plazo.
En Colombia, la edad para acceder a la pensión de vejez continúa en 57 años para las mujeres y 62 años para los hombres. El último cambio en estas edades comenzó a aplicarse en 2014, en cumplimiento de lo establecido por la Ley 797 de 2003, que elevó los requisitos desde los 55 y 60 años, respectivamente.
¿Qué propone Iván Mauricio Lenis sobre la edad de pensión?
Dentro de los ajustes formulados, Lenis argumentó que elevar la edad de pensión permitiría equilibrar las finanzas del sistema sin recurrir al aumento de las semanas requeridas ni a un incremento en el porcentaje de cotización de los trabajadores. Asimismo, sostuvo que la brecha actual en las condiciones de retiro entre géneros puede resultar perjudicial para las mujeres, ya que periodos de cotización más cortos se traducen en mesadas finales inferiores: “Para avanzar en la equidad las mujeres deberían tener la misma edad para pensionarse que los hombres”, manifestó el magistrado.
Durante una entrevista concedida a Blu Radio, el presidente del alto tribunal explicó los fundamentos de su propuesta y analizó la coyuntura crítica que atraviesa el esquema pensional en el país. En el diálogo periodístico se evaluaron las presiones inmediatas de caja, representadas en los cinco billones de pesos necesarios para cubrir el pago de las mesadas pensionales correspondientes a noviembre y diciembre. De igual manera, se examinó la solicitud presentada por Colpensiones para postergar la entrada en vigencia de la reforma pensional —programada inicialmente para el primero de abril de 2027— hasta abril de 2028, debido a dificultades administrativas y operativas de empalme.
El análisis del magistrado sitúa la transición demográfica como uno de los factores más complejos para la estabilidad del sistema. El descenso progresivo en las tasas de natalidad reduce el número de jóvenes en edad de trabajar, mientras que el incremento continuado en la expectativa de vida extiende el periodo durante el cual el Estado o los fondos deben desembolsar las mesadas: “Al aumentar la expectativa de vida, pues aumenta el tiempo en que el sistema debería pagar la pensión”, afirmó Lenis. En ese sentido, sostuvo que “una de las medidas para prolongar y generar un efecto positivo en el sistema, positivo fiscal, es prolongar la fecha en que el sistema empieza a pagar la pensión”.
El análisis del magistrado sitúa la transición demográfica como uno de los factores más complejos para la estabilidad del sistema. El descenso progresivo en las tasas de natalidad reduce el número de jóvenes en edad de trabajar, mientras que el incremento continuado en la expectativa de vida extiende el periodo durante el cual el Estado o los fondos deben desembolsar las mesadas: “Al aumentar la expectativa de vida, pues aumenta el tiempo en que el sistema debería pagar la pensión”, afirmó Lenis. En ese sentido, sostuvo que “una de las medidas para prolongar y generar un efecto positivo en el sistema, positivo fiscal, es prolongar la fecha en que el sistema empieza a pagar la pensión”.
Para Camilo Cuervo, socio de Holland & Knight, la discusión sobre igualar la edad de pensión entre hombres y mujeres debe ir más allá de establecer si es posible o no aplicar el mismo requisito. A su juicio, Colombia tiene pendiente una discusión de fondo sobre los aspectos estructurales del sistema pensional.
Cuervo señaló que uno de los problemas está en el tiempo de cotización: “En el caso de los hombres, las 1.300 semanas equivalen a cerca de 26 años de aportes, mientras que para las mujeres las 1.000 semanas representan alrededor de 20 años. Eso definitivamente no va a alcanzar para poder estructurar una pensión de largo plazo”, afirmó a EL COLOMBIANO. El abogado también planteó que la edad de pensión debe hacer parte de esa discusión sobre la estructura del sistema.
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