México. ¿Tu ahorro alcanzará para los años de retiro? Los retos de la etapa de desacumulación

El envejecimiento de la población y el aumento en la esperanza de vida imponen nuevos desafíos financieros. Ya no basta con ahorrar durante la vida laboral; hoy se vuelve crucial planear cómo transformar esos ahorros en ingresos constantes para la etapa de jubilación. Esta transición, conocida como desacumulación en el retiro, define el futuro del bienestar económico individual.

De acuerdo con el estudio Cómo preparar el futuro para la economía de la longevidad: innovaciones y tendencias clave, realizado por el Foro Económico Mundial, el reto de la desacumulación es global. A escala internacional, la responsabilidad de financiar la jubilación ha pasado de las instituciones hacia los individuos, quienes ahora deben gestionar sus fondos bajo esquemas de contribución definida.

Retos clave en la etapa de desacumulación
La jubilación, entendida como un desafío individual, implica temores reales: 44% de las personas en el mundo temen sobrevivir a sus ahorros, según el Foro Económico Mundial. Este temor se eleva hasta 95% en economías emergentes como Vietnam, y llega a 50% en China. Los jubilados ahora deben decidir cuánto retirar periódicamente, cómo invertirlo y cómo asegurarse de que sus fondos duren suficiente tiempo.

En México, aún con la reforma de pensiones de 2020, sólo los trabajadores de menores ingresos podrían alcanzar una tasa de reemplazo adecuada. Según BBVA Research, en su análisis Hacia el Fortalecimiento de los Sistemas de Pensiones en México, los trabajadores con salario mínimo podrían obtener una tasa de reemplazo de hasta 73% (sumando subcuenta de vivienda). Para quienes tienen salarios altos, el porcentaje baja a entre 20% y 30%, por lo que el ahorro voluntario es determinante en la etapa de desacumulación.

¿Alcanzan las rentas vitalicias en México?
Aunque en teoría las rentas vitalicias garantizan ingresos de por vida, pocos jubilados las eligen. En México, no es una opción viable para la mayoría, ya que sólo quienes acumulen al menos 1.3 veces el monto de la pensión garantizada pueden acceder a una renta vitalicia. El resto debe planear retiros programados que ajusten a su expectativa de vida y necesidades.

Modelos innovadores internacionales para la desacumulación

El estudio del Foro Económico Mundial destaca esquemas aplicados en otras economías:

En Singapur, CPF LIFE ofrece una renta vitalicia nacional, con la opción de reembolsar el remanente si el titular fallece pronto. En Brasil, los Bonos RendA+ garantizan pagos mensuales durante 20 años, protegidos contra la inflación, simplificando el control financiero para los jubilados. En Australia, el HEAS permite a los jubilados transformar parte del valor de su casa en un flujo constante de ingresos sin venderla, ideal para propietarios con bajo nivel de ahorros líquidos. Hacia un retiro flexible: acumulando y desacumulando a la vez. El esquema tradicional de vida laboral y retiro está evolucionando: cada vez más personas combinan en etapas avanzadas actividades laborales y uso parcial de sus ahorros. Es decir, el futuro de la longevidad exigirá nuevas estrategias donde se mezclen la acumulación y la desacumulación para financiar estilos de vida más largos y variables.

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