Pensiones dignas que siguen siendo un privilegio en RD
Es un asunto de «a falta de pan, casabe»; un fracaso sistémico del Estado y sus descentralizaciones que para desgracia de los envejecientes que arriban a retiro, no han convertido la protección a quienes finalizan su etapa laboral en un beneficio universal y vasto. Al que se llega por mandato automático del calendario. Que deje de ser lo de hoy: una conquista del Everest debida a las conexiones con el poder, al peso de los apellidos o a la apreciación...
