Chile. Claves Ipsos: 73% cree que su pensión futura no alcanzará a cubrir necesidades básicas

La empresa de investigación de mercados Ipsos lanzó su más reciente informe “Claves Ipsos”, para lo que encuestó 800 personas con el fin de identificar las principales opiniones y preocupaciones de los chilenos sobre sus prioridades desde la agenda ciudadana y la reforma de pensiones.

Prioridades 2024 desde la agenda ciudadana

Para las personas encuestadas, las cinco principales prioridades que debería tener el Gobierno de Gabriel Boric en el año 2024 son: combatir la delincuencia (76%), mejorar el sistema de salud pública (57%), controlar el proceso migratorio (53%), crecimiento económico (46%) y combatir la corrupción (41%).
En el caso del combate a la delincuencia, desde el año 2022 ha aumentado de 17% a 40% quienes la indican como primera prioridad para la agenda de gobierno.

Sobre la reforma al sistema de pensiones, 37% las indicó como prioridad, ubicándose como la novena prioridad, mientras que un 6% la ubicó como su primera mención.

Expectativas sobre la futura pensión entre no pensionados

Un 73% cree que su pensión futura no alcanzará a cubrir necesidades básicas, especialmente entre mujeres, grupo en que la cifra se eleva a 81%. Sólo un 7% dijo que si alcanzaría a cubrir las necesidades básicas con su futura pensión.

Además, 79% indicó que cree que su futura pensión no le permitirá mantener su actual estilo de vida, cifra que nuevamente es más alta entre las mujeres (84%).

De las personas encuestadas aún no pensionadas, 66% cree que deberá seguir trabajando una vez que se pensione, mientras que un 48% mencionó que dependerá de aportes del Estado, ahorros, inversiones personales o de familiares para mejorar su monto mensual. El total que cree que requerirá trabajar o recibir aportes de otros alcanza al 90%.

Respecto del monto de la pensión a recibir, se espera que se distribuya en un 47% producto de la cotización individual, 23% del aporte del Estado, 20% de ahorros e inversiones personales y un 10% de aportes de familiares y cercanos.

“Hay una expectativa negativa respecto de las pensiones a recibir, donde se asume que alcanzará a menos de la mitad de lo necesario y que se deberán recibir otros aportes para poder financiar los gastos. Esos aportes estarían distribuidos entre el aporte del Estado y aportes de otras fuentes. Y la perspectiva de género se hace presente, con una visión mucho más negativa por parte de las mujeres consultadas”, indica Pablo Alvarado, Director de estudios de Ipsos Chile.

Reforma de pensiones

Cuando se consulta sobre posibles fórmulas para un sistema de pensiones, 62% opta por un sistema en el que la totalidad de las cotizaciones vayan a una cuenta individual, 27% está a favor de un sistema mixto, y 6% apoya la idea de un sistema de fondo colectivo. El apoyo a un sistema de solo de cuentas individuales se ha mantenido en fuerte en el tiempo pasando de 59% en el año 2022 a 62% en esta consulta.

Pero, cuando se propone la alternativa de aportar a un fondo colectivo si el monto final de la pensión será igual o mejor a la pensión que se recibiría actualmente, el apoyo de esa opción aumenta a 46%. Quienes apoyan mayormente esta opción con personas de niveles socioeconómicos altos (52%), residentes de la Región Metropolitana (51%) y personas que se identifican con la izquierda (72%).

Respecto de la Reforma de pensiones propuesta por el Gobierno, específicamente del 6% adicional con cargo al empleador, 63% prefiere que ese monto vaya a una cuenta individual, mientras que 22% cree que debería de ir una parte a la cuenta individual y otra a un fondo colectivo, y sólo 12% se muestra a favor del fondo colectivo.

Cuando se ofrecen alternativas de distribución del 6% adicional, 14% indica que estaría de acuerdo con que la totalidad fuera a un fondo colectivo y 33% que la totalidad fuera a la cuenta individual. Quienes apoyan la distribución de mitad en cuenta individual y mitad en fondo colectivo alcanzan a 20%. En forma agregada, alcanzan a 62% quienes se abren a la posibilidad de enviar desde 1% hasta la totalidad a un fondo colectivo.

Quienes destinarían la mitad o más de la cotización adicional a cuentas individuales, indican como principales motivos que se trata de un dinero ganado por la persona que trabaja que debería financiar a otros (39%) o que no confían en que se administren correctamente esos fondos (29%).

“Cuando las alternativas aluden a modelos de sistemas de pensiones, las personas son más rígidas en sus respuestas, optando principalmente por un sistema de cuentas individuales. Pero, cuando se examinan fórmulas de distribución, emerge la posibilidad de la solidaridad. En general, se observa una combinación entre proteger lo ganado y la desconfianza en lo que podría suceder con fondos adicionales. Se observa a la base la desconfianza en el sistema de pensiones y en las instituciones relacionadas”, comenta Alvarado.

 

 

Leer más @ipsos