¿Qué porcentaje de los trabajadores hace ahorro voluntario en México?

De cada 100 personas que tienen una cuenta Afore en México, menos de ocho hacen aportaciones voluntarias para su retiro. La cifra exacta es 7.8% y proviene de un estudio de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR).

El aporte voluntario es el dinero que una persona deposita por su cuenta en su Afore, además de lo que ya se le descuenta de forma obligatoria del salario. El estudio se basa en los microdatos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, levantada por el Inegi y la CNBV entre junio y agosto de ese año.

La muestra depurada quedó en 5 mil 770 personas que respondieron si realizan o no ahorro voluntario. Al aplicar los factores que hacen representativa la encuesta, ese grupo equivale a 37 millones 395 mil adultos con cuenta individual en el país.

Dentro de ese universo, el 92.2% no aporta nada extra. El documento señala que el ahorro voluntario se mantiene como un comportamiento minoritario en México, con probabilidades que van de 5% a 12% según la región.

¿Quiénes son los que sí ahorran?
El ingreso marca la diferencia más pronunciada. Entre quienes ganan hasta 1.5 salarios mínimos, la tasa de ahorro ronda el 5%; entre quienes perciben más de 7 salarios mínimos, sube a 21.3%. El estudio describe al ingreso como la palanca principal del comportamiento previsional.

La escolaridad sigue el mismo patrón. Las personas con educación básica registran una tasa de 4.2%, las de media superior 6.5%, las de nivel superior 11.7% y quienes tienen posgrado alcanzan 22.8%, más de cinco veces la primera cifra.

Por edad, la mayor proporción está entre los 31 y 40 años, con 9.7%, y la más baja después de los 60, con 6.1%. Tener patrimonio también se asocia con ahorrar: quienes cuentan con vivienda propia aportan en 9.9% de los casos frente a 6.4%, y quienes tienen vehículo, 11.4% frente a 5.3%.

¿Influyen el sexo o la región donde se vive?
En las cifras observadas sí aparecen diferencias: los hombres ahorran en 8.4% de los casos y las mujeres en 6.9%, una brecha de 1.5 puntos. Por región, la Ciudad de México registra una probabilidad estimada de 11.56%, mientras que Centro Sur/Oriente y Sur se ubican cerca del 5 por ciento.

Esas diferencias cambian cuando el análisis toma en cuenta varios factores a la vez. Al controlar por ingreso, escolaridad y tenencia de activos, el sexo, la condición indígena, el tamaño de localidad y la región dejan de ser estadísticamente significativos, es decir, ya no explican por sí solos quién ahorra.

El caso de la capital ilustra ese punto. Su probabilidad más alta se explica por el nivel salarial promedio, no por el territorio. El documento concluye que las brechas regionales responden a la distribución desigual de ingresos, educación, urbanización y activos dentro de cada zona del país.

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